| 1 mes de $1,799.00 sin intereses | Total $1,799.00 | |
| 3 meses de $599.66 sin intereses | Total $1,799.00 |
| 1 mes de $1,799.00 sin intereses | Total $1,799.00 | |
| 2 meses de $899.50 sin intereses | Total $1,799.00 | |
| 3 meses de $599.66 sin intereses | Total $1,799.00 | |
| 4 meses de $449.75 sin intereses | Total $1,799.00 | |
| 5 meses de $359.80 sin intereses | Total $1,799.00 | |
| 6 meses de $299.83 sin intereses | Total $1,799.00 | |
| 7 meses de $257.00 sin intereses | Total $1,799.00 |
"Inspirado en uno de los símbolos más poderosos del antiguo Egipto, donde protección, claridad y visión convergen en una pieza de arte ceremonial."
Cada Kuripé Ojo de Rá es tallado individualmente por artesanos indonesios especializados en ebanistería tradicional.
La pieza interpreta uno de los símbolos más reconocibles de la antigüedad mediante un trabajo escultórico preciso que combina líneas limpias, equilibrio visual y detalles cuidadosamente ejecutados.
Tallado a partir de un único bloque de madera sólida, cada ejemplar conserva la riqueza natural de sus vetas y la singularidad propia del trabajo realizado completamente a mano.
El Ojo de Rá fue uno de los símbolos más importantes del antiguo Egipto, asociado con la protección, la conciencia y el poder de la visión.
Representaba la capacidad de percibir más allá de lo evidente, manteniendo la atención sobre aquello que requiere comprensión, discernimiento y claridad.
A lo largo de los siglos, su imagen ha permanecido como un emblema de vigilancia, fortaleza interior y conexión con una percepción más profunda de la realidad.
La madera de Teka es apreciada por su estabilidad, resistencia natural y elegancia atemporal. Su tonalidad cálida proporciona una base ideal para destacar el trabajo escultórico y los detalles del diseño.
El ojo incorpora incrustaciones realizadas en dos maderas contrastantes: ébano negro y madera Marfil. Más allá de su valor estético, esta combinación evoca el principio de dualidad presente en numerosas tradiciones ancestrales, donde luz y oscuridad, interior y exterior, percepción e intuición conviven como fuerzas complementarias.
La madera Marfil aporta luminosidad y suavidad visual, mientras que el ébano negro introduce profundidad y carácter. Juntas crean un punto focal que da vida al símbolo y realza la presencia escultórica de la pieza.
Más allá de la complejidad del tallado exterior, la fabricación de esta pieza requiere un trabajo técnico excepcional.
El conducto interno atraviesa la escultura siguiendo una curva continua dentro de un único bloque de madera sólida. Lograr esta geometría exige una cuidadosa planificación y una gran precisión durante el proceso de talla.
A diferencia de piezas construidas mediante uniones o ensamblajes, este kuripé conserva la integridad estructural de una sola pieza de madera, aportando resistencia, estabilidad y continuidad visual.
La geometría de la pieza ha sido diseñada para adaptarse cómodamente a una amplia variedad de anatomías faciales.
Su conducto curvo y continuo evita cambios bruscos de dirección, favoreciendo un flujo de aire uniforme y un mejor arrastre del rapé durante la aplicación.
La ausencia de quiebres internos ayuda a minimizar la acumulación de residuos, facilitando la limpieza y permitiendo una experiencia de uso más eficiente y consistente.
Buscamos por el mundo lo que merece llegar a tus manos.
Este kuripé forma parte de una colección seleccionada para México, elegida entre talleres especializados de Indonesia por la excelencia de su talla, la nobleza de sus materiales y la autenticidad de su elaboración artesanal.
Su presencia en México no es casualidad, sino el resultado de una búsqueda consciente por encontrar piezas que estén a la altura de la práctica ceremonial que acompañan.
